jueves, 5 de enero de 2017

CORAZÓN ABANDONADO

Mucha suerte he de tener al sentirla cerca, a mi lado, sin necesidad de romperme en pedazos.
Son muchos los motivos de mi miedo y desconfianza cuando otros se acercaron a mí o con tan solo mirarte, sé lo que viene detrás. No siempre sucede así, no todos quieren romperme ni disfrutan destruirme.

Las cosas han cambiado mucho desde el momento en el que te perdí de vista, nunca presentí que volvería a verte ni tampoco esté en éxtasis por ello pero no contaba con verte de nuevo. Estamos acostumbrados a no necesitarnos que, cuando nos perdemos en aquel océano de lamentos y sensaciones volvemos a abandonarnos.
Dejándonos llevar a ninguna parte donde aquel quien desee tu corazón sea consciente de lo que sufrió, de los rotos y pedacitos que faltan, de lo que el tiempo estropeó parte de su color y de la necesidad de curarse que sobresaltan las ganas de encontrarse mejor.

Hay conversaciones que recalcan un antes y después.
En aquel entonces eran otra época.

Otra época en la que se hablaba de relojes con tiempos que vieron lo que iba sucediendo, de tormentos encontrados por un mar de envueltos o de reencuentros con posibles finales felices.
Lo vieron venir y no quise verlo ni quise volver a hacerlo.
Tampoco quise volver a hacerme esto.
Eran otros tiempos.

Pero aquí estoy recordando y cantando aquella nana que un día me cantaron, sentada en medio y perdida de la gran ciudad de Manhattan. Sin nada que hacer y con muchos quehaceres.
Aquel cántico era mi único camino que me llevaba a un lugar distinto al que he recorrido, dicho arrullo, ha convivido conmigo más tiempo.
Para muchos serán un suspiro o un motivo de burla pero para mí es algo más que una nana y dice así:

"Canta y no dejes de cantar,
que el viento fuerte sopla pero no has de llorar.
Canta y no dejes de bailar,
que algún día aprenderás a amar."

Y es que aprendí a amar.
Ese es el problema.
A contratiempo de lo que pueda pasar.
Aprendí a amar.
Ese es el problema.

Aunque me quemas aprendí a amarte.
A contratiempo de lo que pueda pasar.