viernes, 16 de septiembre de 2016

LA GAVIOTA

La gaviota que vuela sin rumbo y sin complicaciones decide salir de su zona.
Vuela libre, mi señora, que el resto del reloj sigue en pie.
Hay tiempo, mi señora, de pertenecer en él.
Leyes aplicables que prohíben lo acechable, canciones ilegales que llegan y van llevando a su alcance.
Deja que el viento sople a su aire sin autores que le regañen.
Deja que los regalos teatrales sea obra de arte. Detalles.
Sigue buscando su voz entre los árboles con la esperanza de escuchar lo que otros no saben o no pueden, creer que se puede sin saber es como ir a batallar con el culo al aire, aunque quien arriesga a veces gana y otras, se aprende. Sé que el miedo solo es una herramienta inútil que crea barreras y baches inalcanzables que nos detiene de lo que es alcanzable. Se supone.
Ojalá lo que siento me dé fuerzas para seguir adelante, mi señora.
Ojalá todo salga bien y que no se ajuste a las medidas de un desequilibrado perdido, mi señora. 
Ojalá el olvido no me visite, mi señora.
Recuerdos cientos de miles, actos y ralladas mentales que aparece en paredes vacías. 
Ojalá, mi señora, puedas recordarme todavía.

La gaviota vuela libre.
La gaviota, mi señora, vuela alto.