martes, 2 de agosto de 2016

INCÓGNITO Y SU MUNDO

Creo que la incógnita permanece en el hogar formando parte del horario diario al que se suele utilizar como excusa de la falta de tiempo cuando, en realidad, es el tiempo que a incógnita le falta al permanecer en un mismo lugar. Las consecuencias no hacen falta decirlas, sin embargo, a veces es necesario contarlas y compartirlas como si se diera constancia de lo que se puede demostrar, seguir tranquilizando conciencias y reforzando autoestima para evitar autoengaños innecesarios de aquellos que comentan sin saber. Quizá la inocencia sea eso: Incógnito.
Una incógnita que se la juega por curiosear lo que no se sabe con la finalidad de aprender algo nuevo, algo que puedas enseñar y demostrar que eres independiente, demostrarte a ti mismo o misma que puedes y creer en tu potencial sin necesidad de dañar. Desarrollarla como fruto de una necesidad de aprendizaje sin necesidad de dañar.
La incógnita es un futuro sin pintar.
La incógnita es lo que mi imaginación creativa es capaz de crear.
La creatividad de la incógnita.
Yo qué sé.