domingo, 15 de mayo de 2016

CON CALMA Y SIN LAZOS

Sin rencores, sin lazos largos.
Sin lazos cortos y amargos, 
sin estornudos que encanten nuestros encantos,
como si magia se tratase,
como si la falta me superase.
Con retortijones en la nuca me supiste,
amabilidades traicioneras envenenadas,
rincones que no me llevarán a nada
si sigo subiendo las escaleras,
si sigo estando hechizada.
Si mantengo la calma sabrás
que en mi alma permanecerás
siempre y cuando podrás ver.

Gritos que atraviesan caminantes en calma durante trayectos que llegan hacia a ti, menuda sorpresa el verte esperar con incomodidad sin ser responsables de lo que fuimos capaces de crear. 
Hemos dejado ese lazo incordioso que empujó al lado más oscuro, hemos dejado ser empujados, sin quererlo te he dejado de lado y aún sin saberlo. 
Saborear el trayecto sentada, ¿esperando? Nah, sintiendo. Sin ansiedades responsables ni sentimientos irresponsables que confundan. Motivo suficiente para empezar a ser libre sin empujes, sin ataduras ni malas costumbres. 
Siendo humana en calma y sin lazos.
Siendo ciudadana.
Siendo ser humano.
Siendo gilipollas de turno para lolear como y cuando les da garantía eficaz.
Siendo el punto blanco de tu bala mortal, cuando la responsabilidad les hes un reto a esquivar.
Siendo nada.
Siendo humo.
Siendo el lazo.
¿Dónde está calma?